Corría el año 1980 cuando apareció Dr. Slump en las páginas del otrora todopoderoso Shonen Jump de Shueisha. Su autor era el prácticamente desconocido Akira Toriyama, cabeza visible del Bird Studio. Tuvo un gran éxito, y el 8 de abril de 1981 se estrenó la serie de animación, que no hizo sino multiplicar la fama de Arale Norimaki, la androide destinada a ser la ama de casa del genial inventor Senbei Norimaki. Los cómics se recopilaron en 18 volúmenes, y la serie de televisión sobrepasó los 240 episodios, llegando a su fin el 19 de febrero de 1986. 
Akira Toriyama aborda toda clase de temas en Dr. Slump, desde la comedia de enredos hasta parodias más o menos benevolentes de cuentos y/o leyendas occidentales y orientales, pasando por el manga deportivo y la ciencia ficción en todas sus variantes. También es habitual la presencia de mitos actuales de la cultura popular como Godzilla, Ultraman o Tarzán, entre otros. Todo ello está aderezado con el particular sentido del humor que gastaba Toriyama en aquellos tiempos, con una fantástica combinación del humor de golpe y porrazo y de otro más surrealista. También se suele resaltar el erotismo que impregna la serie, pero la verdad es que más que nada existe un aire desvergonzado y golfo en Dr. Slump, más acentuado en la serie de televisión que en el manga, cuando suele ser a la inversa. Y además también nos podemos encontrar con algunos episodios con cierto toque poético. Muy sui genereis, eso si. Podría pensarse que Dr. Slump no es más que un caos de personajes y situaciones, pero lo cierto es que reina una armonía total fruto de la perfecta definición de los personajes y unos guiones llenos de ingenio y un poquitín de mala leche. Por ejemplo, hay un capítulo en el cual los personajes interrogan al propio autor sobre algunos aspectos de la serie (Tipo ¿Porqué Arale encongió con el tiempo?) o también existe otro creado según las indicaciones de los lectores mediante cartas. Los dieciocho tankoubon dan para mucho... Si bien al principio los episodios eran mayoritariamente historias cortas sin demasiada relación, según fue pasando el tiempo se pasó a crear ciertas sagas, como la de Obotchaman (¡Que ocupa todo un tankoubon!) Toriyama empezaba a tener idas de olla preocupantes...

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